Cambio interno


Los cambios internos fueron los primeros cambios aplicados a las bicicletas, durante mucho tiempo han sido relegados a las bicicletas urbanas, pero las características de su funcionamiento son idóneas para la Titandesert y no las podemos pasar por alto.


Más protección
Este tipo de cambios funcionan con un solo plato y un solo piñón. Todo el sistema de marchas y de selección se aloja en el interior del buje trasero. Este buje es totalmente estanco y los engranajes van bañados en aceite. De esta forma los elementos mecánicos expuesto a golpes, polvo, agua o otros posibles elementos se minimizan reduciendo al mínimo las posibilidades de avería.

Rapidez de cambio
La inspiración de Rohloff al crear su cambio interno fue precisamente intentando cruzar una playa en bicicleta. Al circular por la arena a una velocidad constante es muy fácil que la rueda pierda tracción y nos paremos. Por la manera de trabajar de los cambios convencionales es imposible poder cambiar sin pedalear, en cambio con un cambio interno cuando notamos que la rueda pierde tracción, podemos pasar desde el desarrollo más largo al más corto sin tener que pedalear y en solo un segundo.



Marchas progresivas
Los cambios internos normalmente disponen de menos número de desarrollos que los cambios externos convencionales. En el caso de Rohloff esto no es un problema. Rohloff cuenta con solo 14 velocidades pero el ratio total es igual que el de un cambio externo de 27 marchas. ¿Cómo puede ser?. Es obvio, la mitad de los desarrollos de un cambio externo convencional de 27 velocidades, se repiten, mientras que en el cambio interno Rohloff los desarrollos son totalmente progresivos y no se repiten.


Rueda más robusta
En la ruda trasera de una bicicleta convencional, la tensión de los radios del lado derecho, el de los piñones, es muy superior a la de los radios del otro lado. Esto es debido a la posición asimétrica de los flancos del buje. Esta asimetría es debida a espacio que ocupan los piñones en el buje. Esta particularidad nos limita a la hora de conseguir la máxima robustez en la rueda ya que los radios del lado izquierdo nunca llegaran a trabajar a la tensión que seria deseada.
Los cambios internos, al alojar todos los mecanismos de engranajes en su interior, tienen los flancos distribuidos de una manera totalmente asimétrica. De esta manera podemos conseguir tensar todos los radios, tanto los de un lado como los del otro, a sus niveles óptimos de tensado, consiguiendo así una rueda más robusta y preparada para un uso exigente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si vale me parece estupendo lo del cambio interno pero con tanto engranaje y encima el lubricante para evitar el desgaste pesara mucho mas que un juego de coronas actual no?

Anónimo dijo...

no te creas, yo lei un estudio de un portugues que analizaba uno por uno los gramos que pesaría el juego de coronas y piñones y lo comparaba con el peso del cambio interno y apenas había diferencia. Yo llevo buscando mucho tiempo este tipo de cambios para ponerselo a mi bici pero no he encontrado nada para bici de montaña